Escritura con la mano no habitual

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Un camino interior distinto, desconocido, atractivo.

Son muchos los descubrimientos que hemos observado individualmente con estos ejercicios a largo plazo en lo que a escritura se refiere.

Con los años de proyecto me encontré también con la escritura como neurociencia ya que en unos cuantos ejercicios también escribimos. Y no usando la escritura como objetivo sino usándola como un gráfico conocido para que sea fácil empezar con algo sencillo que ya se conoce. Surgió simplemente.

No lo he calculado ni medido, pero diría que, de los 200 ejercicios publicados en los 2 libros, la cuarta parte es de escritura. Una escritura diferente sin lugar a dudas.
Puedo trabajarlo con personas de cualquier lugar porque cada uno puede dibujar líneas y escribir en español o en su propio idioma. También con personas que por circunstancias no han aprendido a escribir.

En los escritos del proyecto, lo primero fue sorprenderme a mí misma con la manera en que escribe mi mano izquierda porque lo hace “libre” sin contar conmigo. Sin lo que he aprendido de escritura o de caligrafía. Busca salirse. Como si su naturaleza fuera desviarse, buscar otros modos. No por hacer lo contrario sino por abrirse caminos.

(De adolescente me encantaba mi letra. Me despertaba muy temprano; preparaba unos mates y encendía la chimenea para luego sentarme a escribir antes de ir a clase. Muchas veces lo hacía copiando algunos textos sin más. Sólo por observar mi letra.)

Años después del inicio del proyecto, se estaba realizando la Feria del Libro de Fuerteventura. Ese año no recuerdo cuál, pero sí recuerdo que fue dentro del Palacio de Congresos por el viento. No pude asistir con el stand de todos mis libros como todos los años. Pero una amiga que estaba por allí, Claudia Gisella Molini Mariani, vio un libro que presentaban de Gran Canaria: “El arte de seducir a tus clientes: Neuroescritura para líderes”, de Dulce Bermúdez. Claudia, que conoce el proyecto insistió: Ven enseguida a por el libro y aquí está su autora para que puedas hablar con ella de tus ejercicios. Salí de prisa para poder hablarle de lo que estábamos consiguiendo con la otra mano. Fue una gran experiencia.

Y sí. Hablamos de cómo escribiendo se pueden proyectar emociones y pensamientos.

Mi pregunta fue si la escritura trabaja los 2 hemisferios. Ese día confirmé algunas observaciones. Desde el hemisferio izquierdo donde se localiza el lenguaje hablado y escrito, se trabaja la morfología de las letras y las palabras; las estructuras gramaticales. Y desde el hemisferio derecho la creatividad y la imaginación necesarias para crear historias, imágenes, elaborar géneros literarios como poemas o poesías. Relatos, cuentos y más. Fue entonces cuando empezaron a cobrar importancia para mí los ejercicios de escritura. Gracias Claudia porque viste esta oportunidad para seguir creciendo.

Recuerdo que cuando me reunía en 2016 con un grupo variado de amigas y profesionales que se animaron a probar los ejercicios porque hasta ese momento sólo lo hacía con las personas mayores del centro de día, una de ellas, Laura Gariglio, fotógrafa, dijo: cuando escribo es como si la escritura le obligara a mi cerebro a ir más lento. Creo que fue la primera observación sin ser la mía, que hubo sobre la escritura. Y en este caso Laura es zurda.

En 2024, María de la Concepción Rodríguez Manotas, una de las mujeres que hizo el estudio científico con ejercicios durante casi 8 meses, es profesora de idiomas y estuvo desde el principio muy interesada en desarrollarlos incluso para sus alumnos. Y lo hicimos.

Conchi, descubrió que sabe escribir. Pero con su mano no habitual.

Sigue ella además investigando sobre los efectos que está obteniendo de la escritura con la izquierda. Tengo su permiso para compartirlo. Aprendo desde sus pasos.

Entre lo que ha encontrado, no conocía esto en profundidad, me dice que en Japón se cree en la escritura para sanar el alma. Imagínate si esa escritura se hace desde la mano que conecta directamente con el hemisferio derecho: El hemisferio donde se localizan las emociones, la percepción y las sensaciones a través de los sentidos.

En los talleres de escritura creativa se podrían incluir algunos de estos ejercicios, aunque se logra mejor resultado luego de entrenar unos meses la mano con los ejercicios de líneas.

La mano izquierda escribe de otro modo, menos controlado, más libre en todos los sentidos incluso gramaticalmente. Acepta equivocarse. Pero no como si se hubiera equivocado. Una letra o un acento que no está no hace a la redacción que sigue adelante sin considerarlo un error.

La manera de escribir es otra completamente. Es muy personal e íntimo. Muy “del momento”. También descriptiva. Relata. Opina. Parece que no fuera consciente. Quiero decir, que parece que no se prepara previamente. Hablo de la mayoría de los casos donde hemos usado la mano izquierda como la no habitual. Mientras se hacen los ejercicios, las personas lo expresan.

Las palabras salen solas. Hay mucha creatividad que se siente porque puede aparecer o sorprenderte una idea o una frase que ni siquiera has pensado antes.

Avanza y se esparce. Se abre. Como cuando las raíces se extienden.

Suficientes razones para comentarlo como uno de los enormes resultados de entrenar la mano no habitual desde el programa de ejercicios de itrazos.

Incluyendo la lectura de la misma porque podemos leer del revés también en el mismo entrenamiento. Sin planearlo ni plantearlo. Escribiendo muy fácilmente.

No soy experta en escritura creativa propiamente dicha: redacciones, prosa. Escritores de libros. Pero seguramente pueden ser un complemento interesantísimo.

Sueño con que algún profesional de psicología pueda presenciar observando y explicando lo que ocurre mientras escribimos con la mano izquierda. Porque escritos y artículos sí que hay donde hablan de usar la otra mano. Pero no desde un entrenamiento específico continuado, dos veces a la semana, meses o años como es nuestro caso.

Ojalá pudiera desarrollar talleres sólo para psicólogos, entrenándoles. Porque mi teoría es que cuando se desarrollan los ejercicios, cada profesional “une los datos” o “integra los datos” que conoce o tiene guardados en su cerebro.

Creo que los ejercicios pueden cambiar muchos puntos de vista tal como se conocen hoy. Así mismo, muchas estadísticas e ideas que se tienen.

El verano de 2024 en vacaciones vino una mujer a mi local a probar los ejercicios, incluso me compró el Cuaderno de ejercicios porque estaba de paso visitando un amigo justo frente a mi taller y le dio mucha curiosidad.

Ella me habló de un libro de un psicólogo que dice que, “si escribes una pregunta con tu mano derecha y respondes con tu mano izquierda, quien responde es tu niño interior.” Investigo también sobre eso.

Porque en los talleres hemos hablado de estos textos que escribimos y a veces no reconocemos quién los ha escrito.

Del estudio de las 16 mujeres, durante unos meses seguimos con dos de ellas, más ejercicios. Y en el segundo libro, son muchos más ejercicios de escritura.

Mariángeles, me decía que salían cosas bastante creativas y como de otro lado, que no sabe de dónde.

María José, dice que a la hora de escribir algo, si lo hace con su mano derecha piensa en lo que va a escribir, cómo lo escribe, qué es lo que quiere decir; se deja llevar por los formalismos. Mientras si lo hace con la mano izquierda, centra la atención en que cuanto más escriba, es mejor y deja que fluyan las ideas según va escribiendo.

Mar Redondo, otra de las mujeres del estudio, trabaja de oficial administrativo pero le apasiona la fotografía, le cuesta expresarse con la escritura y con la fotografía se siente más cómoda.
Sí que se dio cuenta que cuando tenía que escribir para realizar algún ejercicio que marcaba, recordaba una fotografía que había hecho ese mismo día o cualquier otro día y la podía describir con soltura, era capaz de contar en palabras lo mismo que quería transmitir con la imagen.
No sabe si porque le estimulaba el que tuviera que hacer el ejercicio o es que verdaderamente su cerebro se estimulaba con su mano izquierda y le ayudaba a inspirarse.

Una vez en uno de los ejercicios del 2º Cuaderno de ejercicios, hice el ejemplo y me dije: “Jamás podría haber construido esta historia con estos elementos”. Eso fue en ese año.
Hoy ya comprendo de dónde sale.

¿Escribes a mano?
¿Te animarías a descubrir qué puede contarte tu mano izquierda?

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